Vaietze

Tora: Bereshit (Génesis) 28:10-32:3
Haftara : Oshea 12:13-14:10
Meshijei ketuvim (Escritos mesiánicos) Iojanan 1: 43-51

El camino de Iahacov ha comenzado fuera de la tierra prometida.
Su madre, a quien no verá mas le ha enviado a su familia de origen a buscar esposa, una compañera para su camino.
Entre promesas divinas y sueños a cumplir llega a conocer a la mujer que inspirará la concreción de sus esperanzas y las de su padre y abuelo…Rahel…que junto a Leah
su hermana serán con sus nodrizas las madres de las doce tribus.
La senda de Iahacov será la senda de Bnei Israel, sus hijos vivarán en el futuro sus eventos, así como fue una bendición para otros y así como fue explotado por otros, sus hijos lo serán. Iahacov alcanzó riqueza y poder, y por haberse quedado en la casa y tierra de Labán, su suegro, sin embargo nunca olvido su origen y destino…la tierra prometida a Abraham su abuelo y regresó a la misma. Ese mérito es el producto del alma de un tzadik, que habiendo unido el cielo y la tierra en su vida cotidiana, tiene como mirada vivir su destino.
Estas palabras le dijo Yeshua HaMashiaj a Natanael, ya que el Hijo del Hombre se encuentra en el portal del cielo, y nos aguarda junto con millares de ángeles para conducirnos a nuestro mazal, destino, que es: la iejida, la unión con  Bore Olam, el Cread-r.
Con inmenso amor
Iosef Shemi
Rabino