BESHALAJ – בשלח

Bereishit 13:17-17:16
Shoftim 4:4-5:31
Juan 6:22-40

La salida de Benei Israel  ( los Hijos de Israel )de Mitzraim ( Egipto), es uno de los acontecimientos más importantes de la Torá, Di-s ha salvado a su pueblo de la esclavitud y ha cumplido con su palabra de redención.
Impacta el cruce del Iam Suf ( mar de los juncos).
Las plagas enviadas a los egipcios duraban siete días, menos la plaga de las tinieblas que duró seis y el séptimo día fue enviado en este en este momento, para darle tiempo a un gran pueblo a cruzar a pie el Mar de los Juncos.
Conocida es la gran victoria de Adonai , al dividir las aguas y al cerrarlas sobre el ejército de carros y caballos que perseguía a Am Israel ( Pueblo de Israel).
En el canto victorioso de Moshe, leemos que El ha derrotado a sus enemigos.
Esto nos muestra que todo aquel que se opone a su Voluntad, se vuelve su enemigo y que la mitzva, el mandamiento, es , como nos dice esta parasha, … sumirnos en silencio , mientras El lleva la batalla adelante, y nos salva de toda circunstancia.
Si logramos permanecer en silencio, en vez de desesperarnos y permitir que la ansiedad de la incertidumbre gobierne nuestros pensamientos ( Israel estaba entre el mar y el ejército de Paroh, Faraón), entonces estaremos atentos a la forma en que Di-s se manifiesta.
Cual debe se nuestra actitud en la batalla que Di-s lleva adelante?
El silencio reverente del hombre frente a la magnanimidad del Creador.
Tres días después de la salida de Egipto, no había agua.
En Mara, un haetz  ( una madera de un árbol ya conocido), endulza lo amargo del agua en la dura vida desierto.
El agua es el Espíritu Santo, y la madera el Ärbol de la vida, que nos conduce a la Vida Eterna.
Por ello, Yeshua HaMashiaj, se hace eco de esta enseñanza y proclama ser Man Min HaShamaim, el alimento que trae vida a nuestro espíritu.
Si le seguimos, recibiremos nuestra porción diaria, por todo el tiempo que dure la travesía por el desierto, entre la salida de nuestra esclavitud (comunitaria e individual)al ingreso a la Tierra Prometida, la Redención .
Con inmenso amor
Iosef Shemi
Rabino Mesianico

BESHALAJ (2) – Cuando él envió

Estamos saliendo de Mitzraim (Egipto), luego de haberse manifestado la mano de Adonai con las 10 plagas y aún después de la muerte del hijo de Paroh (Faraón) éste no había entregado su voluntad a la del D-os verdadero.
En ello Adonai hace retroceder a Israel, esperar a Paroh y manifestar todo el poderío de su kedushá (santidad).  Establece distancia entre las tropas de Paroh y el campamento e Israel, divide en partes al Río Nilo, permite el paso de Moshé y los suyos y atrapa definitivamente a los egipcios.
¡Hemos sido salvados de las manos de quienes nos oprimían! cantó el pueblo junto con Moshé, grande obra es esta hecha por el poder e Adonai.
De allí en más comienza la travesía por el desierto y de allí en más se pondrá a relucir la caída de Israel, el poder de D-os, la excelente capacidad de Moshé su conductor.
Israel se quejará por falta de agua y por falta de carne y aún estaban dispuestos a volver al servicio que los condenaba, a una existencia triste y apagada.  Adonai responde con maravillas.
Rescataremos el man (maná), “pan del cielo” que alimentará por 40 años (lo que duró la travesía en el desierto donde Mitzraim a Eretz Israel) al pueblo.
¿Porqué D-os dio “pan del cielo”?  Tal vez quería significar que una vez que El nos escoge y nos libra de la esclavitud, su providencia es infinita.  Tal vez quería significar que sólo lo que del cielo desciende es lo que da sentido a nuestras vidas.  Yeshua HaMashiaj bien lo dejó en claro, haciéndonos saber que su Torá (enseñanza) saciará nuestra alma de todo lo que ella necesita.
El Mashiaj descendió “del cielo” para traernos real significado a los términos de la Torá, su “Torá del Cielo” colma nuestra medida espiritual.
Vivimos momentos en que el “pan de la tierra” se gana con más esfuerzo que el de costumbre, la crisis socio-económica que nos golpea tiene su base en una profunda crisis moral.  Sin embargo, “la Torá del cielo” está a nuestro alcance. Salgamos todos los días a buscarla, de acuerdo a la medida de cada uno, pues para cada uno hay preparada una porción de “pan del cielo” para satisfacer el alma y concedernos el “pan de la tierra”.
La medida de cada uno, es la relación que cada uno ha logrado con nuestro Mashiaj y la vivencia de la “Torá del cielo”.
Ocúpate de ello y D-os hará milagros en tu vida diaria.

BESHALAJ (3)

Israel saliendo de Egipto es el momento culmine de la esclavitud, el momento de la ruptura con el yugo de Paroh.
Sin embargo, y luego de cuatrocientos años de contacto continuo con la idolatría y las costumbres paganas de la época, era de esperar que hubieran incorporado algo ellas.
Es por este motivo que los Sabios de Israel plantean que el camino por el cual fue llevado Bnei Israel, los Hijos de Israel, duraría mucho mas que los posibles 11 días que pudieron tardar de Egipto a la Tierra.
Cuando deben cruzar el Iam Suf, mar de los juncos, la barrera natural parece infranqueable, máxima que Paroh impulsará su última batalla por vencer a Adonai y a Su Pueblo.
Conocido es el episodio, donde las aguas se dividen, permite el paso de Bnei Israel y luego se cierran, ahogando al ejército egipcio. Es el fin de Paroh y sus huestes.
Si hacemos una lectura más un poco mas midráshica (buscando una enseñanza individual de la Tora), podemos entender en que medida Paroh puede representar el dominio del ego en nosotros, y la tierra de Mitzraim se convierte en su reinado, es decir, nuestro corazón sujeto a la angustia del reino del ego.
Quebrar la esclavitud y conocer la libertad, implica pasar por todos los pasos que sufrió Israel, hasta incluso querer volver a tras una y otra vez.
En el caso de esta sección, cuando estamos frente al límite de la victoria, quien parecía vencido, Paroh, el ego, se yergue una vez mas con todas sus fuerzas finales para intentar destruirnos, y en ese momento, solo nuestra voluntad total, única e intensa nos puede hacer clamar a Adonai por su salvación, y El responde. Luego vendrán los desafíos posteriores.

Con inmenso amor
Iosef Shemi
Rabino Mesiánico