Parasha Ki Tisa 5786

Tora: Shemot, éxodo, 30:11-34:35
Haftara: Melajim alef, 1ra de Reyes, 18:1-39
Masei HaShelajim, 1 Cor 8:4-13

Mientras se construye el Mishkan, Tabernáculo, suceden hechos muy importantes. Se pide treinta shekalim a cada hombre mayor de veinte años, estos shekalim se utilizarán para construir los zócalos del Mishkan. Se indica que Betzalel y Aholiav se hacen cargo de materializar el trabajo del Mishkan.

Todo sucede en el medio de un hecho que será histórico: parte del pueblo le pide a Aharon que haga un ídolo, Becerro de Oro, a quien denominan el dios que los sacó de Egipto. Se proclama fiesta y se realizan shelamim, comen, beben y tienen relaciones incestuosas.

Es un retroceso que traerá la reacción de Moshe. Cuando desciende con las Tablas de los diez mandamientos, las rompe. Vuelve a subir al Monte Sinaí y pide a HaShem que no destruya al pueblo de Israel, se pone como intermediario.

Este es un nuevo nivel para el alma de Moshe, ya que se hace cargo de su liderazgo indicando que siente en su alma el error del pueblo. Cuarenta días después de subir al monte Sinaí, desciende con las nuevas Tablas, siendo el 10 de Tishri, Iom Kipur.

Yeshua HaMashiaj cuando se le pide que muestre una señal indicando que es el Mesías, enseña que la señal que se le da a esa generación es la del Profeta Iona, Jonás, en la cual Nínive es perdonada de sus errores pues hizo Teshuva (volver a las sendas de la Tora).

De esta manera queda claro que toda alma tiene las puertas abiertas, el camino es vivir las Leyes Divinas.

Con inmenso amor
Iosef Shemi
Rabino