Parasha Ki Tetzeh 5785
Haftara: Ieshaiahu, Isaías, 54:1-10
Masei HaShelajim, Matitiahu , Mateo, 5:27-30
La grandeza del alma del hombre se observa cuando respeta el derecho del otro, de quien lo rodea. Así, en la guerra si capturaba a una mujer, debía mantenerla un mes alejada de sus costumbres pasadas y no permitirle embellecerse, luego de esto si aún sentía deseo por ella, debía tomarla por esposa.
El buey o el asno perdido o sobrecargado debía ser ayudado y cuidado, para luego devolverlo a dueño. Al cosechar se debía dejar rincones sin ser retirados, se dejaban Para el pobre, el huérfano y la viuda, incluidos los extranjeros.
El concepto de familia y respeto de sus miembros es el núcleo del grupo, por ello la mujer está protegida. El hombre podía emitir un guet, carta de divorcio y terminar con el compromiso. Esto desarrollo distintas posturas pues fue aprovechado para que el hombre no se haga cargo de la mujer y sus hijos, entonces hubo dos escuelas que establecieron las causas del guet: Shamai plantea que solo es permitido si la mujer cometía prostitución sagrada, mientras que Hillel lo autorizaba por cuestiones menores.
Yeshua HaMashiaj en este aspecto tomo la posición de Shamai, el guet es permitido si la mujer comete prostitución sagrada, de esta manera queda protegida y al ser acusada deben haber testigos de lo que se la acusa.
Toda alma tiene derecho a ser tratada con equilibrio y justicia, ya que el Cread r manifiesta Su Amor por toda vida, el ejercicio de estar pendiente de quien necesite ayuda es un peldaño en la escalera a la igualdad de oportunidades y de achicar el egoísmo.
Con inmenso amor
Iosef Shemi
Rabino
