Parasha Jukat 5785

Tora: Bamidbar, números, 19:1-22:1
Haftara: Shoftim, jueces, 11:1-33
Masei HaShelajim, Iojanan, juan, 3:10-21

Se designa que toda vaca roja o rojiza, debe ser sacrificada afuera del campamento de Israel, y sus cenizas son esparcidas como purificación para quienes se impurificaron con cadáveres. El sacerdote que participaba quedaba impuro hasta la tarde. Encontramos que el puro, el sacerdote, quedaba impuro, y el que estaba impuro quedaba puro. Esto fue vivido por Yeshua HaMashiaj, quien murió fuera de Ierushalaim, fue considerado impuro por mucho tiempo, y es el que purifica a las con sus Méritos a las almas que se encuentran en la oscuridad de alejarse de HaShem.

La muerte de Miriam, hermana de Moshe, lleva al pueblo a pedir agua, ya que la roca de donde emanaba ya no da mas agua. HaShem dice a Moshe: habla a la roca y dará agua, Moshe la golpea y el agua sale, pero es decretado que debido a Maim Meriva, las aguas de la rencilla, Moshe no entrará a la Tierra Prometida. Hablar y golpear son acciones diferentes que producen efectos diferentes.

Para complejizar aún mas las situaciones, las serpientes atacan al pueblo, HaShem ordena que se haga una serpiente de cobre y se la ponga en un mástil, tal que quien es mordido por la serpiente si mira a la serpiente de cobre se sana.

Yeshua HaMashiaj en el diálogo con Jose de Arimatea, en una conversación muy rabínica, le hace saber que el Mesías será puesto en alto, así purificará por sus Méritos a quienes están lejos de HaShem y no pueden vivir esas almas según la Ley Divina.

Por lo tanto, el antídoto para curar toda enfermedad es superar el mismo veneno que la produce, lo que inocula toda enfermedad del alma es la experiencia de vivir en todo momento observando y aplicando el Amor Divino !

Con inmenso amor
Iosef Shemi
Rabino